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Retraso del crecimiento intrauterino (RCIU o IUGR, por sus siglas en inglés)

¿Qué es el retraso del crecimiento intrauterino (RCIU)?

El retraso del crecimiento intrauterino (RCIU) es un término que describe un trastorno en el que el feto tiene un tamaño menor al previsto para la cantidad de semanas de gestación. Otro término con el que se conoce al RCIU es "restricción del crecimiento fetal". Los recién nacidos con RCIU a menudo son descritos como "pequeños para su edad gestacional".

Un feto con RCIU suele tener un peso fetal estimado menor al percentil diez. Esto significa que pesa menos que el 90 por ciento de los fetos de su misma edad gestacional. Un feto con RCIU también puede nacer a término (después de las 37 semanas de gestación) o en forma prematura (antes de las 37 semanas).

Los recién nacidos con RCIU a menudo son delgados, pálidos, y su piel es seca y fláccida. Con frecuencia, el cordón umbilical también es delgado y opaco en vez de ser brilloso y grueso. Algunos bebés no tienen aspecto desnutrido, pero sí son más pequeños.

¿Qué causa retraso del crecimiento intrauterino (RCIU)?

El retraso del crecimiento intrauterino se produce cuando existe un problema o anormalidad que impide que las células y tejidos crezcan, o que reduce el tamaño de las células. Esto puede suceder cuando el feto no recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para el crecimiento y el desarrollo de sus órganos y tejidos, o debido a una infección. Aunque algunos bebés son más pequeños por causas genéticas (sus padres son pequeños), la mayoría de casos de RCIU se deben a otras causas. Algunos de los factores que pueden contribuir al RCIU son los siguientes:

  • Factores maternos:

    • Presión arterial alta

    • Enfermedad del riñón crónica

    • Diabetes avanzada

    • Enfermedad del corazón o respiratoria

    • Desnutrición, anemia

    • Infección

    • Abuso de sustancias (alcohol, drogas)

    • Tabaquismo

  • Factores relacionados con el útero y la placenta:

    • Reducción del flujo sanguíneo en el útero y la placenta

    • Desprendimiento placentario (la placenta se desprende del útero)

    • Placenta previa (la placenta se implanta en el segmento inferior del útero)

    • Infección de tejidos que rodean al feto

  • Factores relacionados con el bebé en desarrollo (feto):

    • Gestación múltiple (por ejemplo mellizos o trillizos)

    • Infección

    • Defectos de nacimiento (congénitos)

    • Anomalías en los cromosomas

¿Por qué es un problema el retraso del crecimiento intrauterino (RCIU)?

El RCIU puede comenzar en cualquier momento del embarazo. El desarrollo temprano del RCIU suele deberse a anomalías en los cromosomas, enfermedades de la madre o problemas graves de la placenta. El desarrollo tardío (luego de las 32 semanas) en general está relacionado con otros problemas.

El RCIU limita el crecimiento general del cuerpo y los órganos del bebé, y es posible que las células de sus tejidos y órganos no crezcan lo suficiente, o que su cantidad no sea la adecuada. Cuando por la placenta no fluye la sangre suficiente, el feto recibe pocas cantidades de oxígeno. Esto puede disminuir la frecuencia cardíaca del feto poniéndolo en una situación de gran riesgo.

Los bebés con RCIU pueden tener los siguientes problemas al nacer, entre otros:

  • Disminución de los niveles de oxígeno

  • Puntaje de Apgar bajo (evaluación que permite identificar bebés con dificultades de adaptación después del parto)

  • Aspiración de meconio (inhalación de las primeras deposiciones dentro del útero) que pueden producir dificultades respiratorias

  • Hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en sangre)

  • Dificultad para mantener una temperatura corporal normal

  • Policitemia (exceso de glóbulos rojos)

El RCIU severo puede provocar un parto de feto muerto. También puede causar problemas de crecimiento a largo plazo en bebés y niños.

¿Cómo se diagnostica el retraso del crecimiento intrauterino (RCIU)?

Durante el embarazo, el tamaño del feto puede calcularse de diversas formas. Se puede medir la altura del fundus (parte superior del útero) desde el hueso pubiano. Esta medida en centímetros en general coincide con la cantidad de semanas de gestación luego de la semana 20. Si la medida es inferior a la esperada, deberá realizarse una ecografía para obtener un tamaño estimado del feto y diagnosticar RCIU.

Otros procedimientos de diagnóstico pueden incluir los siguientes:

  • Ecografía La ecografía (estudio a que utiliza ondas sonoras para generar una imagen de las estructuras internas) es el método más preciso para calcular el tamaño del feto. Se puede medir la cabeza y el abdomen del feto y comparar los resultados con una tabla de crecimiento para calcular el peso fetal. La circunferencia abdominal del feto es un indicador útil de la nutrición fetal.

  • Estudio de flujo por Doppler. Otra forma de evaluar el bienestar del feto una vez que se ha diagnosticado RCIU es el estudio por Doppler, que utiliza ondas sonoras para medir el flujo sanguíneo. El sonido de la sangre en movimiento produce ondas que reflejan la velocidad y la cantidad de sangre que fluye por un vaso sanguíneo. Los estudios con Doppler permiten controlar los vasos sanguíneos del cerebro del feto y el flujo sanguíneo del cordón umbilical.

  • Aumento del peso de la madre. El aumento del peso de la madre también puede revelar el tamaño del bebé. Un aumento de peso escaso durante la gestación puede equivaler a un bebé pequeño.

¿Cómo se controla el retraso del crecimiento intrauterino (RCIU)?

El control del RCIU depende de la seriedad del retraso del crecimiento y de la instancia del embarazo en que comience el problema. En general, cuanto más precoz y serio es el retraso del crecimiento, mayor riesgo corre el feto. Puede ser necesario efectuar un monitoreo cuidadoso y exámenes continuos del feto con RCIU.

Algunos medios para controlar problemas potenciales incluyen los siguientes:

  • Recuento de movimientos fetales. Seguimiento de movimientos y patadas del feto. Un cambio de cantidad o de frecuencia puede indicar que el feto está padeciendo estrés.

  • Prueba sin estrés. Examen que analiza la frecuencia cardíaca del feto para detectar si aumenta con los movimientos fetales, un signo de bienestar del feto.

  • Perfil biofísico. Examen que combina la prueba sin estrés con una ecografía para evaluar el bienestar del feto.

  • Ecografía.Técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de los vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Los ultrasonidos se utilizan para visualizar los órganos internos mientras trabajan, y para evaluar el flujo sanguíneo a través de los diferentes vasos. Este examen se utiliza como modo de seguimiento del crecimiento fetal.

  • Estudio de flujo por Doppler. Tipo de ecografía que utiliza ondas sonoras para medir el flujo sanguíneo.

Tratamiento del RCIU

Aunque el RCIU es irreversible, existen tratamientos que pueden ayudar a retardar o reducir al mínimo sus efectos. El médico determinará el tratamiento específico basado en lo siguiente:

  • Embarazo, estado de salud general e historia clínica

  • Gravedad de la enfermedad

  • Tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias

  • Expectativas para la evolución de la afección

  • Opinión o preferencia del paciente

El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Nutrición. Algunos estudios han demostrado que aumentar la nutrición materna puede aumentar el peso gestacional y el crecimiento fetal.

  • Reposo. Hacer reposo en el hospital o en el hogar puede ayudar a mejorar la circulación hacia el feto.

  • Parto. Si el RCIU pone en peligro la salud del feto, puede ser necesario un parto prematuro.

Prevención del retraso del crecimiento intrauterino

El retraso del crecimiento intrauterino puede producirse incluso en madres que gozan de buena salud. Sin embargo, existen factores que pueden aumentar los riesgos de RCIU, como el tabaquismo y las deficiencias nutricionales de la madre. Evitar estilos de vida perjudiciales, seguir una dieta saludable y recibir atención prenatal pueden ayudar a disminuir los riesgos de RCIU. La detección temprana también puede contribuir al tratamiento y al pronóstico del RCIU.